La idea detrás del alimento que está cambiando el mundo

TODO EMPEZÓ CON UNA IDEA PROMETEDORA

Corría el año 2014 y Maija Itkonen iba a bordo de un avión. Debajo, el océano Atlántico y, frente a ella, su futuro como pionera de la avena que comenzaría una revolución alimenticia y derribaría la percepción que las personas tenían sobre los alimentos con base vegetal. Claro que ella aún no lo sabía. En aquel momento, era una diseñadora que leía el periódico New York Times. Y en ese momento fue cuando vio el artículo que iba a darle pie a todo.

«LA CARNE FALSA QUE POR FIN SABE A POLLO».

Se produjo una leve turbulencia en la cabeza de Maija. Había sido vegetariana desde siempre y nunca había entendido la idea de la carne falsa. Y ¿en qué momento el «sabor a pollo» era algo bueno?

No cabe duda de que la forma en que las compañías alimenticias se esfuerzan por hacer mejores proteínas basadas en verduras es digna de admiración. El planeta está devastado, en gran medida por culpa de las emisiones de la industria cárnica y de la búsqueda negligente de nuevas tierras de cultivo. Las enfermedades vinculadas a la alimentación se están volviendo una epidemia, y los animales tampoco están bien.

En efecto, todas las comidas que consumimos dan forma al mundo en que vivimos. Pero la calidad de las proteínas con base de soja, trigo y hongos que Maija (y sus hijos) habían probado era insulsa. Y si el sabor a pollo hubiera sido la cima de sus ambiciones, pues entonces la montaña a la que se enfrentaban no era precisamente el Everest. Además, ¿por qué usar productos que se tienen que trasladar por todo el mundo?

Y fue entonces cuando a Maija se le ocurrió una idea: carne de avena.

E inmediatamente después, apareció un nombre en su cabeza: Reetta Kivelä.

PRESENTAMOS A LA MAESTRA DE LA AVENA

Reetta era una de las mejores amigas de Maija en el instituto. Con los años, se convirtió en una científica famosa. Pero no en cualquier campo, se centró en una planta concreta con cualidades nutricionales superiores: la avena.

Cuando aterrizó, Maija cogió su teléfono de inmediato y la llamó para contarle su idea. Aunque la reacción de Reetta no estuvo tan llena de entusiasmo como Maija esperaba. Al ser científica, Reetta no cree que algo es posible hasta que no lo demuestra. Y nunca nadie había creado un sustituto de carne con base de avena, porque, bueno, no tenía mucho sentido. A pesar de que la avena es rica en fibras, minerales y antioxidantes, y de que tiene más proteína que otros cereales, parecía imposible darle una buena textura y un buen sabor.

Pero con tal de ayudar a su vieja amiga (que estaba muy entusiasmada), y quizás dejándose llevar por la curiosidad, Reetta le prometió darle una oportunidad a la idea. Porque, además de ese escepticismo propio de su corazón científico, tenía el gusanillo innovador de que le llevaba a intentar desafiar lo imposible y redefinir la realidad. Además, ella también se veía en la necesidad de un nuevo sustituto de carne en su día a día, con el fin de darle algo de comer a sus hijos vegetarianos más atractivo que unas lentejas.

A medida que los días y las horas pasaban en el laboratorio, el escepticismo de Reetta se desvaneció al ver cómo las pruebas comenzaban a arrojar resultados. Con todo su conocimiento sobre la avena, sabía exactamente qué tenía buscar, algo que todos los demás habían pasado por alto. Y no tardó mucho tiempo en estar segura de la idea de Maija.

UN ATAJO POR CHINA

A través de sus contactos de la universidad, se pusieron en contacto con un profesor en China que conocía una fábrica en el medio de la nada que podría acercarse a lo que estaban buscando. Valía la pena intentarlo.

Con algunos sacos de harina, se subieron a un avión rumbo a la lejana fábrica. Inspirados en su técnica de procesamiento de soja, Reetta y Zhong-Qing prepararon las máquinas con su propio material. Los trabajadores de la fábrica pensaban que estaban locos, sin duda. Sin embargo, el resultado de dicho trabajo, aunque no fue la carne de harina perfecta, era una con mucho futuro.

Cambiaron los sacos de harina por piezas de maquinaria, lo que hizo que los trabajadores de aduanas realizaran algunas preguntas extrañas cuando volvieron a Helsinki para construir un prototipo de la máquina en el laboratorio de la universidad. Al poco tiempo, el laboratorio se les quedó pequeño y alquilaron una vieja pastelería. La pastelería se convirtió en un patio de juegos, donde desarrollaron sus ideas, la avena y la tecnología hasta el extremo, alimentadas por una ambición insaciable que quería descartar las demás proteínas de una vez por todas.

EL TRIUNFO DE LAS ALUBIAS

Tras seis meses de ensayo y error, finalmente lo consiguieron. Al mezclar la avena con habas y guisantes amarillos, obtuvieron un producto que sabía mucho mejor que el pollo. Y no solo eso: también tenía más proteína que el pollo, además de todos los aminoácidos esenciales. Y lo mejor de todo: sin aditivos ni productos químicos.

Parece que, después de todo, no habían descubierto la proteína vegetal perfecta, sino la proteína más perfecta de todas, sin importar el tipo (y no es mentira, sigue leyendo y lo verás por ti mismo)

EL MOMENTO DE LA VERDAD

El plan era comenzar en pequeña escala y poner a la venta la avena Pulled Oats en algunos supermercados finlandeses para ver qué opinaban los consumidores.

El resultado: ni un mago podría haber hecho desaparecer tan rápido la avena de las estanterías.

A la gente le encantó. Y, como consecuencia, a los supermercados también. Y, pido disculpas por tomar un rol de narración tan activo, pero aquí es cuando Gold&Green Foods se hizo realidad, a nosotras nos encantó que la gente se enamorara de nuestros productos. Solo había un problema: la pastelería no era lo suficientemente grande para atender tanta demanda.

AMPLIACIÓN A MÁXIMA VELOCIDAD…

Llenas de orgullo y pánico a partes iguales, nos hicimos con una fábrica que se había arruinado cerca de Helsinki. En dos meses, transformamos el espacio vacío en una máquina de producción de avena Pulled Oats hecha y derecha. Y por fin pudimos atender a todas esas personas con ganas de avena.

…Y RECONOCIMIENTOS POR NUESTRA LABOR

Al parecer, algunas de estas personas se dedicaban a entregar premios. Porque poco después recibimos un montón (especialmente por nuestra avena Pulled Oats). Algunos de los premios que recibimos son:

Producto del año, Producto fenómeno del año, Mejor proteína nueva, Innovación de calidad, Mejor compañía en la región de Helsinki, Director técnico del año, y Científico empresarial del año.

Sin embargo, es posible que fuera un tweet durante la retransmisión televisiva de la fiesta presidencial del Día de la Independencia lo que hizo que nos diéramos cuenta de la importancia de nuestro producto.

Decía: «Antes le preguntaba a mis invitados qué significaba la independencia para ellos, pero ahora les pregunto qué les parece la avena Pulled Oats».

PARA COMIDAS QUE MARCAN LA DIFERENCIA

Y aunque los premios sean bonitos, no es eso lo que nos motiva a continuar. Lo que realmente importa es que tú y toda persona que quiera incluir una proteína saludable en sus comidas diarias, sin complicaciones y apta para todo el mundo, podáis cocinar con libertad.

En la vida, no hay nada más importante que aquello que comemos, no solo para nuestra salud y el medio ambiente, sino también para nuestra vida social y nuestro bienestar. Y creemos que si podemos hacer que cocines alimentos día a día que te saquen una sonrisa y que, al mismo tiempo, hagan que nuestro planeta vaya en la dirección correcta, entonces nuestras vidas tienen un propósito.

Y ESTO NO ES MÁS QUE EL COMIENZO

Al igual que cuando Maija se subió a ese avión, no tenemos idea de dónde nos llevará el futuro. Pero estamos seguras de que más personas quieren contar con nuestra avena y el bienestar. Y a pesar del despegue tan explosivo del producto, estamos segura de que nos estableceremos objetivos humildes.

Como conquistar el mundo.

Llámanos locas, llámanos fanáticas de la avena, llámanos raritas.

No importa cómo nos llames, pero nunca seremos unas gallinas.